Bienvenid@ a una nueva entrada de este mi blog de Lengua de Signos. Siguiendo un poco con todo lo que vamos haciendo en las clases prácticas os voy a contar la anécdota del viernes pasado.
En clase solemos hacer diálogos para practicar, pero se trata de conversaciones cortas y muy cerradas. Pues bien, Inma nos propuso que hiciésemos grupos y crear nuestra propia conversación. Así que ahí vamos nosotros tan decididos y empezamos el diálogo, son dos personas (un profesor y un estudiante) y de repente se nos ocurre preguntar de dónde es uno de estos personajes:
- ¿De dónde eres?
- ¿De dónde eres?
- Pero si eso todavía no lo hemos dado.
- Da igual, tiene el verbo ser que no se dice, así que es fácil, sólo decimos "tú" y "¿dónde?
Pero el momento cumbre llegó cuando ya hemos acabado el diálogo y nos ponemos a revisarlo: NO HEMOS PUESTO EL NOMBRE... La verdad es que no quedó tan mal pero el momento de preguntar los nombres sí que quedaba un poco metido a presión.
Pues nada, nos toca salir a hacer el diálogo a una compañera y a mí y llega el momento "tú dónde". La cara de Inma era todo un poema, no sabía lo que queríamos decir porque tal y como lo planteábamos significaba "¿Tú dónde estás?" y no era lo que queríamos decir, al final le explicamos como pudimos con signos la pregunta y nos enseñó un nuevo verbo (vivir, aunque no le tocaba aparecer hasta el tema siguiente).
Con todo esto, ¿qué os quiero decir? Pues que aunque parezca sencillo no lo es tanto, si se te olvida cualquier signo la frase puede cambiar completamente de significado. Hay cosas que se omiten y aunque sea algo parecido no siempre se nos va a entender, así que mejor dejar que las cosas sigan su ritmo y no adelantarnos al temario, y lo más importante, nunca olvidarnos de nada.
Aunque no por eso dejes de investigar por la red, de hecho hace un par de días me encontré con un dato curioso. En clase a veces hay gente que cuando quiere decir "nombre" se equivoca y lo dice empezando por el lado izquierdo de la cara y no por el derecho (para quien no lo sepa "nombre" se signa pasando el dedo índice desde el lado izquierdo de la persona por todo el labio hasta el lado derecho). Bien pues cada vez que pasa esto Inma enseguida dice que no, que así no es, y es que en realidad cada vez que haces este signo al revés estás diciendo "madre", por eso os digo que con cualquier mínimo cambio todo está cambiando de significado y hay que tener mucho cuidado con ello.
Y ahora vamos a tratar el tema que titula el post, como os comenté hace un par de semanas cada uno tenía que buscarse un signo porque no es cuestión de deletrear cada vez tu nombre completo.
Y después de mucho pensar en medio de clase me vino la inspiración divina: me llamo Vanessa y cada vez que tienen que escribir mi nombre me toca decir "con dos eses", así que qué mejor símbolo para caracterizarme que decir "ss" que aunque no esté integrado en el alfabeto dactilológico lo podemos crear, pero únicamente para casos como éste (la imagen la puedes ver abajo).
Bueno pues hasta aquí por hoy, vamos a ver si continuamos practicando todo lo que hemos aprendido en el tema 2, que ha sido mucho.
Hasta el miércoles ;-)
Pero el momento cumbre llegó cuando ya hemos acabado el diálogo y nos ponemos a revisarlo: NO HEMOS PUESTO EL NOMBRE... La verdad es que no quedó tan mal pero el momento de preguntar los nombres sí que quedaba un poco metido a presión.
Pues nada, nos toca salir a hacer el diálogo a una compañera y a mí y llega el momento "tú dónde". La cara de Inma era todo un poema, no sabía lo que queríamos decir porque tal y como lo planteábamos significaba "¿Tú dónde estás?" y no era lo que queríamos decir, al final le explicamos como pudimos con signos la pregunta y nos enseñó un nuevo verbo (vivir, aunque no le tocaba aparecer hasta el tema siguiente).
Con todo esto, ¿qué os quiero decir? Pues que aunque parezca sencillo no lo es tanto, si se te olvida cualquier signo la frase puede cambiar completamente de significado. Hay cosas que se omiten y aunque sea algo parecido no siempre se nos va a entender, así que mejor dejar que las cosas sigan su ritmo y no adelantarnos al temario, y lo más importante, nunca olvidarnos de nada.
Aunque no por eso dejes de investigar por la red, de hecho hace un par de días me encontré con un dato curioso. En clase a veces hay gente que cuando quiere decir "nombre" se equivoca y lo dice empezando por el lado izquierdo de la cara y no por el derecho (para quien no lo sepa "nombre" se signa pasando el dedo índice desde el lado izquierdo de la persona por todo el labio hasta el lado derecho). Bien pues cada vez que pasa esto Inma enseguida dice que no, que así no es, y es que en realidad cada vez que haces este signo al revés estás diciendo "madre", por eso os digo que con cualquier mínimo cambio todo está cambiando de significado y hay que tener mucho cuidado con ello.
Y ahora vamos a tratar el tema que titula el post, como os comenté hace un par de semanas cada uno tenía que buscarse un signo porque no es cuestión de deletrear cada vez tu nombre completo.
Y después de mucho pensar en medio de clase me vino la inspiración divina: me llamo Vanessa y cada vez que tienen que escribir mi nombre me toca decir "con dos eses", así que qué mejor símbolo para caracterizarme que decir "ss" que aunque no esté integrado en el alfabeto dactilológico lo podemos crear, pero únicamente para casos como éste (la imagen la puedes ver abajo).
Bueno pues hasta aquí por hoy, vamos a ver si continuamos practicando todo lo que hemos aprendido en el tema 2, que ha sido mucho.
Hasta el miércoles ;-)

jajaja^^
ResponderEliminarHola! me siento muy identificada con lo q cuentas n tu blog. Yo tb sty studiando lengua d signos, el ciclo, con una profesora sorda.
Me gusta cuando cuentas el primer dia d clase, cuando se fue la interprete, xq nosotros tb nos asustamos xD
Espero q avances mucho.
Besos.
Alicia